Desde una simple aspirina y una jeringa, no aparece y el personal médico, huye a sus responsabilidades.
Un cuadro crítico presentó una paciente (ya de edad avanzada) que estando ya interna en el hospital, » no pudo ser referida a la Unidad de Cuidado Intensivo (UCI), porque no se harían responsable por su cuadro clínico».
El paciente se vio obligado a mover su pariente, porque ni un camillero apareció, ni quien se encarga del oxígeno y tuvo que ser movida de la sala donde estaba » se vio obligado hacer un escándalo para llamar la atención».
«Una señora que trabaja en el centro, al verlos en la situación, se prestó a ayudarlos con el traslado a la sala emergencia donde hay mejor flujo oxigeno», enfatizó la pariente señora enferma.
Con una política de atención a la Salud que pregona el presidente Luís Abanador, no se justifica esa negligencia médica. Es el panorama que muchos hospitales presentan a diario en Santo Domingo e interior de RD.


