Urge necesidad de elevar la calidad y acreditación en la formación médica dominicana
SANTO DOMINGO – En un contexto global cada vez más exigente, el sector educativo y de salud de la República Dominicana enfrenta el desafío crítico de estandarizar y certificar sus procesos de formación. Durante la reciente presentación de la obra Gestión de Calidad y Acreditación, el Dr. Gerineldo Maceo, destacado docente e investigador, delineó una hoja de ruta para las 11 facultades de medicina del país, advirtiendo sobre la saturación del mercado laboral y la necesidad de competitividad internacional.
Un mercado saturado busca válvulas de escape
Uno de los datos más reveladores presentados por el Dr. Maceo es la cifra de 42,000 estudiantes activos en las escuelas de medicina dominicanas, con una producción anual de cerca de 5,000 egresados. Esta realidad ha comenzado a mostrar señales claras de saturación en el mercado local, lo que compromete la sostenibilidad de los programas académicos.
Ante este escenario, el experto señala que la acreditación internacional no es un lujo, sino una urgencia. Obtener certificaciones alineadas con la Federación Mundial de Educación Médica (WFME) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la única vía para garantizar la movilidad de los médicos dominicanos, permitiéndoles ejercer con reconocimiento en otros países.
Hacia un mayor rigor académico
El informe propone un cambio estructural en cómo se admite y se evalúa a los futuros médicos. Entre las propuestas destacan:
• Exámenes de ingreso y salida: Implementar pruebas rigurosas para asegurar que el perfil del estudiante cumpla con las competencias necesarias.
• Acreditación de laboratorios: Certificar los centros de simulación e imágenes médicas bajo estándares internacionales para mejorar el aprendizaje práctico.
• Recertificación profesional: No solo enfocar la calidad en el estudiante, sino asegurar que los profesionales activos se mantengan actualizados.
Alianza estratégica por la salud
Para lograr estos objetivos, el Dr. Maceo propone la creación de una mesa técnica de alto nivel. Esta estaría integrada por actores clave como el MESCYT, el Ministerio de Salud Pública, ADOFEN, el Colegio Médico Dominicano (CMD) y el CONAREM. El objetivo es renovar los acuerdos entre las universidades y las entidades empleadoras, asegurando que se cumplan las leyes 139-01 de Educación Superior y 42-01 de Salud.
El docente como eje del cambio
Finalmente, el artículo resalta que la mejora en la calidad médica es imposible sin la evolución del cuerpo docente. Se hace un llamado a las universidades para desarrollar maestrías en gestión de calidad educativa y programas de actualización científica y psicopedagógica, asegurando que quienes enseñan medicina cuenten con las herramientas más modernas de la pedagogía médica.
«La obra presentada constituye una herramienta fundamental para el diseño de programas orientados a mejorar las competencias didácticas del personal docente», concluyó el Dr. Maceo, enfatizando que la calidad del servicio de salud que recibe la población es directamente proporcional a la calidad de la formación en las aulas.
Fuente: Equipo «Gerineldo Maceo»

