Artículo de Opinión: El papel del Ejército en la protección de la frontera dominicana
«En este artículo, el Licdo. Manuel Félix Rubio nos recuerda sobre la importancia del Ejército Dominicano en mantener el orden a nivel fronterizo así como su alineación con otros cuerpos castrense»
La seguridad fronteriza constituye uno de los principales desafíos para cualquier Estado que procura garantizar el cumplimiento de sus leyes, proteger su soberanía y mantener el orden en su territorio. En ese contexto, el trabajo que realiza el Ejército de la República Dominicana en la frontera adquiere una importancia estratégica para la seguridad nacional.
«Nuestro Ejército ha demostrado que tiene clara su misión en este tiempo: defender la soberanía nacional» – afirma el destacado comunicador y periodista.
Las labores de vigilancia, patrullaje y control migratorio desarrolladas por los soldados dominicanos han contribuido al fortalecimiento de la capacidad del Estado para enfrentar la inmigración ilegal, el tráfico de personas y otras actividades ilícitas que afectan la zona fronteriza. Estas acciones forman parte de una política orientada a garantizar que el ingreso al país se realice conforme a los procedimientos establecidos por la legislación nacional.
El compromiso, la disciplina y la presencia permanente de los miembros del Ejército en condiciones muchas veces complejas reflejan el esfuerzo institucional por preservar la integridad territorial y apoyar las decisiones adoptadas por las autoridades competentes en materia migratoria.
Si bien la gestión de la migración requiere una visión integral que incluya aspectos humanitarios, diplomáticos y de desarrollo, resulta innegable que el control efectivo de las fronteras es una responsabilidad fundamental del Estado. En ese sentido, la labor del Ejército de la República Dominicana representa un componente esencial para el fortalecimiento de la seguridad y el respeto al orden jurídico nacional.
La defensa de la soberanía y el cumplimiento de las leyes migratorias no son objetivos contrapuestos a los derechos humanos; por el contrario, forman parte de la responsabilidad de todo Estado democrático de garantizar un proceso migratorio seguro, ordenado y regulado para beneficio de toda la sociedad.
Fuente: Redacción DfV

